METAFISICA PRESOCRÁTICA Y ARISTOTÉLICA

Anaximandro (en griego antiguo Ἀναξίμανδρος), (610 - 546 a.C.). Nació en Jonia
el año 610 a.C. y muere aproximadamente en el año 546 a.C.. Su padre fue
Praxíades. Anaximandro fue discípulo de Tales de Mileto, filósofo, geómetra y
astrónomo. Se le atribuye un libro que trata sobre la naturaleza, y sin embargo
sus pensamientos llegan hasta la actualidad mediante unos comentarios
doxográficos hechos por otros autores. Asimismo se le atribuye participación en
Ciencias prácticas y en la vida política condujo una expedición
colonizadora a Apolonia, que está en el Mar Muerto, según parece fue un activo
ciudadano de Mileto. Se le atribuye un libro que trata sobre los solsticios y
los equinoccios mediante un llamado gnomon. Anaximandro sostenía el
Geocetrismo, es decir que la Tierra es el centro de el Universo. Uno de los
trabajos que tuvo Anaximandro fue el de determinar la distancia y tamaño de las
estrellas, crear un reloj de sol y el de afirmar que la Tierra es el
centro del universo, y además de que la Tierra era cilíndrica y que gira en
torno a su eje. También se le atribuye el trazado de un mapa terrestre.
Uno de los pensamientos más importantes sobre la metafísica que tuvo
Anaximandro fue sobre el Arjé o también conocido como el Ápeiron (etimológicamente:
"a-"privativa, y "peras", límite, perímetro) que quiere
decir: Lo Indefinido, Lo Infinito, entendido más como una realidad envolvente
que gobierna el cosmo que como una sustancia física comparable con
otras (como, por ejemplo, el agua o el aire).
(Anaximandro posiblemente halla sido discípulo de Tales según Teofrasto en
la escuela de Mileto). Según Anaximandro, los componentes del universo físico
brotan del Ápeiron para acabar siendo absorbidos por éste.
Según ciertas fuentes, fue el primero en realizar un mapa de la Tierra y
en sostener racionalmente el origen animal del hombre. También se le
considera como autor de cuatro libros: Sobre la naturaleza, Perímetro
de la tierra, Sobre las estrellas fijas y una Esfera
celeste.
Además, Anaximandro sostuvo la tesis de la pluralidad de mundos y
formuló una explicación sobre el origen y la estructura del universo. Según su
concepción cosmológica, del Ápeiron surgieron dos principios contrapuestos: lo
frío y lo caliente, los cuales se determinaron como aire húmedo y fuego
respectivamente. Ambos elementos formaron un torbellino en cuyo centro, por
condensación del aire húmedo, se formó la Tierra. El círculo de fuego que la
rodeaba se dividió en anillos ígneos giratorios cubiertos de aire húmedo. De la
Tierra brotaron por generación espontánea los primeros seres vivos, de los que,
a través de sucesivas transformaciones, surgieron los seres humanos.
Se dice de que Anaximandro fue quien inventó el gnomon (parte
del reloj de sol que proyecta la sombra), pero puede ser que no fuera así, ya
que según Herodoto los babilónicos inventaron el gnomon y también dividieron el
día en 12 horas. En tal caso se podria decir que fue Anaximandro el primero que
introdujo el gnomon en Grecia. Pero hay contradicción en esto, ya que también
pudo ser Tales quien lo inventara, y quizá así pudo medir las pirámides.
Otra anécdota fue aquella en la que Anaximandro habría predicho un
terremoto en la ciudad de Lacedemonia. Le dijo a los espartanos que se apartaran
de la ciudad ya que ésta se iba a
sacudir a causa de un terremoto; y, según Cicerón, Lacedemonia fue destruida
por un terremoto, según predijo Anaximandro. Una pregunta a tal anécdota sería:
¿Cómo pudo Anaximandro haber predicho un terremoto en esos tiempos? La
respuesta podría ser ésta: Seguramente, Anaximandro pudo haber visto por
experiencia (Anaximandro había vivido en una zona sísmica), por ejemplo, el
vuelo extraño de las cigüeñas.
Según Diógenes Laercio, Anaximandro habría sido el primero en trazar
un mapa mundi, en el que traza el perímetro de la Tierra, los
mares, etc. Anaximandro lo trazó con los conocimientos que los navegantes le
informaban. Después de él, de seguro Hecateo de Mileto perfeccionó el mapa
mundi. En su mapa mundise muestra parte de Europa, parte de
Asia y todo rodeado por un océano.
Se le considera a Anaximandro como el primer
cosmólogo por haber propuesto que el hombre fue la evolución de los peces, que
tuvieron vida cuando el Sol evaporaba "lo húmedo", luego de otros animales.
Anaximandro tenía un pensamiento de que todas
las cosas habían empezado del Arjé como ya se ha dicho antes, Anaximandro creía
que el Ápeiron era inmortal, indestructible, in-engendrado e imperecedero. También
que todo sale del Ápeiron y todo vuelve al Ápeiron, una frase que puede
explicar esto es: "según la necesidad, pues se pagan mutua
pena y retribución por su injusticia según la disposición del tiempo".
Escritos.
El primer libro en prosa: Anaximandro fue el primero de los griegos
que conocemos que se atrevió a publicar un tratado en prosa sobre la naturaleza.
Escribió
Sobre la naturaleza, un Perímetro de la Tierra, Sobre las estrellas fijas, una
Esfera celeste y algunas otras cosas.
INVENTOS Y ANÉCDOTAS
Anaximandro,
hijo de Praxíades de Mileto, dijo que el principio y el elemento es lo
indefinido, sin distinguir el aire, el agua o cualquier otra cosa ... fue
también el primero en inventar un gnomon y lo colocó sobre los relojes de Sol
en Lacedemonia, según dice Favorino en su Historia varia, para marcar los
solsticios y equinoccios, y construyó relojes. Fue el primero en trazar el
perímetro de la Tierra y el mar y construyó también una esfera celeste.
Agatémero,
Geographiae informatio, I, 1: Anaximandro de Mileto, discípulo de Tales, fue el
primero que se atrevió a dibujar la tierra habitada en una tablilla. Después de
él, Hecateo de Mileto, hombre que viajó mucho, lo perfeccionó, de
modo que produjo admiración.
Eratóstenes dice
que los primeros estudiosos de la geografía después de Homero fueron dos:
Anaximandro, amigo y conciudadano de Tales, y Hecateo de Mileto. El primero
publicó un mapa geográfico, en tanto que Hecateo dejó un bosquejo que se puede
creer que era suyo por el resto de sus escritos.
Los
lacedemonios fueron avisados por el físico Anaximandro de que abandonaran la
ciudad y las casas y pasaran la noche preparados en el campo, porque estaba
cerca un terremoto. En aquella ocasión la ciudad entera se derrumbó y la cumbre
del monte Taigeto se resquebrajó como la popa de una nave.
Entre
los que dicen que es uno, en movimiento e infinito, Anaximandro de Mileto, hijo
de Praxíades, que fue sucesor y discípulo de Tales, dijo que el principio y
elemento de todas las cosas existentes era el Ápeiron indefinido o infinito, y
fue el primero que introdujo este nombre de «principio». Afirma que éste no es
agua ni ningún otro de los denominados elementos, sino alguna otra naturaleza
Ápeiron, a partir de la cual se generan todos los cielos y los mundos que hay
en ellos. Ahora bien, a partir de donde hay generación para las cosas, hacia
allí también se produce la destrucción, «según la necesidad; en efecto, se
pagan mutuamente culpa y retribución por su injusticia, de acuerdo con la
disposición del tiempo», hablando así de estas cosas en términos más bien
poéticos.
Tales,
dice que el Ápeiron es la causa entera de la generación y destrucción de todo.
Anaximandro
... éste dijo que el principio y elemento de las cosas es el Ápeiron, siendo el
primero que utilizó este nombre de principio.
Algunos
piensan que de lo uno se separan los opuestos, como dicen Anaximandro y cuantos
afirman que existe lo uno y lo múltiple, como Empédocles y Anaxágoras: pues
ellos separan también las demás cosas a partir de la mezcla.
Algunos
dicen que la materia sustrato de estos cuerpos sensibles es una, pensando que
es aire o fuego o algo intermedio (metaxù) entre éstos.
No
es de uno solo de estos cuatro elementos de donde proceden todas las cosas, ni
tampoco de algo aparte de éstos, tal como algo intermedio (méson) entre aire y
agua o entre aire y fuego, más denso que el aire y el fuego, y más sutil que
los otros..., de donde se sigue que no es posible que lo intermedio se reduzca
jamás a uno sólo, tal como algunos dicen del Ápeiron y de lo «abarcante».
Dice
también que, en la generación de este cosmos, el germen (tò gónimon) de lo
caliente y lo frío fue segregado de lo eterno, y que de ello surgió una esfera
de llamas en torno al aire que circunda a la tierra, como una corteza en torno
al árbol; al romperse la esfera y quedar encerradas sus llamas en algunos
círculos, se formaron el sol, la luna y los astros.
Anaximandro
no deriva la generación de la alteración del elemento, sino de la separación de
los contrarios por obra del movimiento eterno. Por eso Aristóteles lo conecta
con los discípulos de Anaxágoras.
No
explica las generaciones por alteración del sustrato, sino por separación, pues
los contrarios están contenidos en el sustrato, que es un cuerpo Ápeiron, y se
separan, según dice Anaximandro, el primero que llamó principio al sustrato.
Los contrarios son: lo caliente, lo frío, lo seco, lo húmedo, y otros.
Hay
algunos, en efecto, que suponen que esto lo que existe fuera de los elementos
es Ápeiron, y no aire o agua, de modo que los demás elementos no sean
destruidos por ser Ápeiron uno de ellos, ya que los elementos son contrarios
entre sí: como por ejemplo, el aire es frío, el agua húmeda, el fuego caliente;
y si uno fuera Ápeiron, los otros serían destruidos. Por eso dicen que aquello
de lo que proceden éstos es distinto.
Y
que ninguno de los elementos puede ser Ápeiron es evidente también porque
Anaximandro, deseando que el elemento fuera Ápeiron, no propuso que fuera aire,
fuego o alguno de los cuatro elementos; porque al comportarse éstos
contrariamente entre sí, si alguno de ellos fuera Ápeiron, sus contrarios
serían destruidos por él.
Anaximandro,
Metrodoro de Quíos y Crates dicen que arriba de todo está apostado el
Sol, después de él la Luna y bajo ellos las estrellas fijas y los planetas.
Anaximandro
dice que los astros son arrastrados por los círculos y las esferas sobre las
cuales cabalga cada astro.
Los
astros se generan como un círculo de fuego, separándose del fuego del mundo,
circundado cada uno por aire ... El círculo del Sol es 27 veces mayor que el de
la Tierra y 18 el de la Luna.
Anaximandro
dice que el eclipse de sol se produce al obstruirse la abertura de exhalación
del fuego.
La
Tierra está suspendida en el aire, y nada la sostiene. Permanece en su sitio a
causa de su equidistancia de todas las cosas.
Plutarco
dice que la Tierra tiene forma cilíndrica, y su espesor (altura) es un tercio
de su anchura.
Su
forma la de la Tierra, es circular, redonda, semejante a una columna de piedra;
nosotros nos movemos en una de sus superficies planas, pues hay otra antípoda.
Anaximandro
dice que la Tierra se parece a una columna de piedra.
En
efecto, algunos de ellos dicen que el mar es un residuo de la humedad
primitiva; pues el espacio que rodeaba a la tierra era húmedo. Después una
parte de la humedad se evaporó a causa del sol y se convirtió en vientos, y,
por ello también, en rotaciones del Sol y de la Luna, ... En cuanto a la parte
que quedó en las concavidades de la tierra, es mar. Por lo cual, al ser secado
por el Sol, va disminuyendo y llegará un momento en que se secará totalmente.
De esta opinión, según narra Teofrasto, fueron Anaximandro y Diógenes.
Anaximandro
dice que los primeros seres vivientes nacieron en lo húmedo, rodeados por
cortezas espinosas, pero al avanzar en edad, se trasladaron a lo más seco, y al
romperse la corteza, vivieron, durante un poco tiempo, una vida distinta.
Dice
además que el hombre, originariamente, surgió de animales de otras especies,
porque las demás especies se alimentan pronto por sí mismas, y sólo el hombre
necesita de un largo período de crianza. Por ello, si originariamente hubiera
sido como es ahora, no hubiera podido sobrevivir.
Anaximandro
de Mileto opinaba que del agua y la tierra calientes se originaron unos peces o
animales similares a peces: en éstos los hombres crecieron retenidos en su interior,
como si fueran fetos, hasta la pubertad; sólo entonces se rompieron aquéllos y
surgieron hombres y mujeres que ya podían alimentarse.
Anaximandro...
dice que el Ápeiron es la causa entera de la generación y destrucción de todo,
a partir de lo cual -dice- se segregan los cielos y en general todos los
mundos, que son infinitos.
Pues
los que supusieron que los mundos eran infinitos en número, como los seguidores
de Anaximandro, Leucipo y Demócrito y, después de ellos, los de Epicuro,
supusieron que nacían y perecían durante un tiempo infinito, naciendo siempre
unos y pereciendo otros; y afirmaban que el movimiento era eterno...
No
pensó (Anaximandro) que cada cosa naciera de una sola, como Tales del agua,
sino de sus propios principios, y creyó que los principios de las cosas
singulares eran infinitos y daban origen a mundos innumerables y a cuantas
cosas que en ellos nacen; y sostuvo que estos mundos, ora se disuelven, ora
nacen otra vez, según la edad a la que cada uno pudo sobrevivir.
Postula Anaximandro que los opuestos se encuentran unidos en el Ápeiron,
y se separan para formar todas las cosas nivelados por ciertos ciclos de
dominancia de cada uno. Así, el mundo se formó cuando se separó lo frío de lo
caliente, se formó la tierra (fría) rodeada por una capa ígnea y otra capa de
aire interior. Esta capa se rompió (de alguna manera) y esta desestabilización
produjo el nacimiento del Sol, la Luna y las estrellas.
El Sol y la Luna son comprendidos como anillos de fuego y aire que
circundan la Tierra; El Sol es 27 o 28 veces mayor (en diámetro) que la Tierra,
y la Luna 18 veces. Sin embargo, sólo vemos una parte de estos astros, mediante
unos orificios en la bóveda celeste. Sobre las estrellas y los planetas no
existe claridad.
Anaximandro observa empíricamente un descenso de las aguas en las zonas
geográficas que conoce, y de ahí deduce que "la Tierra se está
secando". Esto podría entenderse como la "reivindicación" de lo
caliente y seco (cielo, Sol, Luna) frente a lo húmedo y frío (mundo conocido),
indicando que pronto se cambiarán los papeles.
Según Anaximandro, la vida empezó en el agua,
que el Sol estuvo evaporando "lo húmedo" y fue que
así se formó el limo, y es así que se formaron las primeras criaturas. Anaximandro
creía que el hombre se formo por la evolución de las primeras criaturas.
Sorprendentemente Anaximandro se adelantó a la actualidad y expuso esta idea.
ANAXÍMENES (588 – 524 A.C.):
Pensador de Mileto, discípulo de Anaximandro, decía que el principio de todas
las cosas naturales era el aire, porque permite la vida (fluido vivificador).
HERÁCLITO (530 – 470 A.C.):
Nació en Éfeso, llamado filósofo del cambio. Consideraba la realidad como algo
esencialmente móvil y fluyente, en devenir. Expresó la idea “No podemos
bañarnos dos veces en el mismo río porque sus aguas fluyen constantemente y el
río deja de ser el mismo que era antes”. Sostiene que la sustancia primera de
la naturaleza es el fuego, que todo lo transforma.
PARMÉNIDES (540 – 470 A.C.):
Natural de Elea, es el filósofo del reposo, su preocupación no fue tan
naturalista o física como la de sus antecesores. Para él, el ser es la única
cualidad que tienen en común todos los objetos del mundo. El ser es único,
inmóvil, eterno, continuo y se aproxima al concepto de Dios.
PITÁGORAS (572 – 496 A.C.):
Nació en Samos, consideraba al número como principio, porque cualquiera sea la
materia siempre adoptará la forma de un número, en una combinación geométrica o
aritmética.
EMPÉDOCLES (483 – 430 A.C.):
Pertenece a la Escuela de los pluralistas, nació en Agrigento, consideraba que
todo fenómeno natural resulta de la combinación de cuatro principios o
elementos: agua, aire, fuego y tierra, considerados principios eternos e
indestructibles.
LEUCIPO Y DEMÓCRITO (460 –
370 A.C.): El fundador de la escuela atomista fue
Leucipo, pero su obra está mezclada con la de su discípulo y continuador
Demócrito. La concepción del mundo de los atomistas es profundamente
materialista, no admiten ningún principio espiritual. Los principios últimos de
todas las cosas eran los átomos (indivisibles).
LA METAFÍSICA ARISTOTÉLICA
La Metafísica Aristotélica
comprende una serie de tratados que escribió el filósofo en los últimos
períodos de su vida, después de su ruptura con la Academia y el platonismo en
general. Sin embargo, él no es el autor del título de dicha obra, sinó su
traductor y recopidador: Andrónico de Rodas. Fue este el que tituló
así a estos tratados que físicamente se encontraban después de los libros de
la Física. De ahí el nombre "ta meta tá Physicá": más allá
de la Física.
El nombre tuvo mucha fama y se acogió para denominar hasta nuestros días a una disciplina filosófica que versa sobre el ser. Sin embargo, la metafísica aristotélica mantiene una dualidad problemática en torno a la materia de que trata: metafísica designa no sólo a la ciencia más general que existe ", sino que él mismo denominó a esta ciencia filosofía primera o sabiduría, y en ese sentido puede asimilarse a la teología, es decir, una ciencia particular entre las demás, que junto con la Física (o filosofía segunda) y las Matemáticas constituirían las tres divisiones teóricas de la Filosofía.
En algo
coinciden, no obstante, la ciencia del ser en cuanto ser y la teología: en
que ambas son ciencias de los primeros principios, es decir, de
aquellos que fundamentan cualquier "región" de ser, en el resto de
las ciencias particulares. Por este motivo la metafísica luego se dividió enmetaphysica
generalis (o ciencia del ser) y metaphysica specialis (o
ciencia del ser supremo.
De todo lo dicho se desprende la dificultad inherente al problema del ser.
Cada
uno de nosotros somos, es decir, tenemos ser, existimos.
Algunos somos perezosos y otros somos estudiosos. Muchos son morenos; otros muchos son castaños. Cada cierto tiempo son las nueve y media o es primavera. Algunas cosas son cálidas y otras son amarillas. Unos somos de izquierdas y otros son de derechas.
Sin
embargo hay algo que une íntimamente a toda esta pluralidad de cosas, incluso
a las contrarias: todas son. Tienen ser. Sobre todo lo
que pensamos podemos afirmar su existencia, incluso de lo fabuloso también:
las sirenas, los ovnis.
Pero si todo tiene ser de alguna manera, ¿Lo poseen con idéntico sentido? ¿Se trata de la misma forma de ser? ¿Hay un solo ser o una sola forma de ser de la que participamos o hay múltiples formas de ser?¿Tiene el mismo sentido la cópula "ser" en las proposiciones "yo soy un hombre" y en "yo soy un impuntual"?¿Puede un hombre dejar de ser hombre a ratos?¿Y un impuntual no serlo más o, por lo menos, caritativamente dejar de serlo alguna vez?
Hombre
hemos visto que se refiere a la esencia de un sujeto.
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Pues bien, hay tantas categorías
como diferentes formas de ligar un predicado a un sujeto. Aristóteles enumera
diez:
1.
La esencia (o substancia)
2.
La cantidad
3.
La cualidad
4.
La relación
5.
El lugar
6.
El tiempo
7.
La situación
8.
La posesión
9.
La acción
10.
La pasión
Las diez categorías de Aristóteles son los distintos modos en que atribuimos un predicado a un sujeto y son, en definitiva, los distintos modos de ser, que tiene algo. Ahora entenderemos bien la afirmación que da Aristóteles al comienzo del libro Z de la Metafísica:
"Ser (tó
ón) se dice en varios sentidos, según expusimos antes en el libro sobre
los diversos sentidos de las palabras; pues por una parte, significa la (Ousía)
esencia y algo determinado, y, por otra, la cualidad o la cantidad o
cualquiera de los predicados."
La
primera de las categorías es la Ousía es la esencia
o la substancia, es decir, aquello que responde a la pregunta ¿Qué es?.
Sin
casa, no podríamos atribuir el resto de los predicados; Es decir, las demás
categorías no pueden separarse de la substancia u Ousía.
Así pues, la substancia (Ousía) es el ser propiamente dicho, ya que todas las demás formas de ser lo son con relación a ella.
La substancia es aquello que posee ser
por sí misma y no necesita de otras categorías para ser.
La
substancia es el sujeto del que se predica todo lo demás. Es
la categoría fundamental porque el resto de ellas se dicen de un sujeto,
necesitan de un sujeto para ser: rojo, cálido, enfadado.
Son
afecciones, modificaciones o acciones de un sujeto. Sin éste, no pueden
darse.
El Ser
se dice en múltiples sentidos; el primero es la ousía o substancia, porque
no necesita de otro para ser . También se dice el ser como aquello que
modifica, determina o cualifica a las substancias: Los accidentes, que
son las nueve categorías restantes (cantidad, cualidad, lugar, tiempo, etc.)
y que mantienen una relación de dependencia con la primera categoría, sin la
cual no pueden darse.
Hay
una Primera ousía, que es el individuo concreto, cada ser
individual que existe por sí mismo.
Pero hay también una Ousía segunda, que es la idea o la esencia de ese ser. Esto es, la especie, el concepto que tenemos y que define a ese ser. El universal. Los conceptos universales nos muestran la esencia de las cosas. El concepto "perro" se aplica universalmente a todos los animales de esta especie, sin tener en cuenta sus accidentes. No se es más o menos "perro" por tener el pelo castaño en vez de gris, o tal o cual estatura. Los conceptos universales se refieren a la esencia de los seres y no a sus accidentes, que pueden cambiar y ser absolutamente diferentes en un perro y en otro.
EL SER NO ES UN GÉNERO
Ya hemos visto que cada una de las categorías es
ser; sin embargo, el ser no es un género cuyas especies serían las
categorías. El ser no se divide en otros géneros inferiores o en especies
del género; Su división consiste en que se dice "de múltiples
maneras", según las categorías.
Esto quiere decir que si el ser fuera un género conllevaría diferencias y éstas ya no serían ser. Por lo tanto es imposible.
Aristóteles
opina que puede haber ciencia del ser en la medida en que la pregunta por el
ser remite a la pregunta por la esencia, por la substancia, dado que todas
las categorías se inhieren en la Ousía para ser.
LA
TEORÍA HILEMÓRFICA
Aristóteles le ha devuelto al mundo su realidad:
lo que "es" realmente son las cosa
y no las ideas separadas de Platón.
Estas substancias están compuestas de dos coelementos o principios inmanentes: La materia y la forma. El hilemorfismo es la teoría que afirma que las substancias son un compuesto de materia y forma. Veámoslo.
LA FORMA es
la esencia de la cosa, el qué es la cosa. Es decir, aquello
que determina a algo a ser ese algo y no otra cosa. Por eso la forma es la especie,
las notas esenciales que hacen que algo sea lo que es y, por lo tanto, pueda
ser conocido y definido. Esta forma es eterna, pero no puede
existir sin la materia, el otro polo de la substancia.
La forma es también considerada la naturaleza propia de la cosa, es decir, su principio inmanente de actividad y desarrollo por el cual llega a hacerse como tal ser. LA MATERIA es aquello que es determinado por la forma para sacarla a la luz, es hacer presente a la forma. Sin materia no habría substancias.
Así
pues, la substancia está
formada por dos coelementos eternos, materia y forma, que son
diferenciables tan solo por el pensamiento y no en la realidad física, donde
siempre se dan indisolublemente unidas la una a la otra. Aristóteles ha
solucionado así el problema de la trascendencia de las esencias, al quedar
estas inheridas dentro del compuesto.
Paradójicamente,
no obstante es la materia la
que individualiza las formas o las especies, produciendo la
multiplicidad y diversidad de seres dentro de una misma especie.
Todos
somos hombres por tener la misma esencia común, pero no todos somos iguales.
Las diferencias sobrevienen por la materia: ésta recibe de múltiples maneras
la forma universal.
RESUMEN
|
La crítica de la Teoría
de las Ideas: Todos los hombres tienen por naturaleza el deseo de saber. Con
estas palabras se inicia el libro primero de la Metafísica de Aristóteles. Ese
deseo de saber culmina en la adquisición de la sabiduría que consiste, para
Aristóteles, en el conocimiento de las causas y los principios del ser. Y ese
conocimiento es el objeto de la metafísica, de la ciencia de las primeras
causas y principios del ser, el conocimiento del ser "en cuanto ser",
el conocimiento de la causa última de la naturaleza y de la realidad.
La metafísica
aristotélica se elabora en buena medida como reacción a la teoría de las Ideas
de Platón. No parece que Aristóteles haya manifestado ninguna oposición crítica
a la teoría de las Ideas durante su permanencia en la Academia. Todo indica,
por el contrario, que las primeras críticas a la teoría de las Ideas se
elaboran luego de su abandono de la Academia, cuando Aristóteles comienza a
perfilar su propia filosofía. No tiene sentido, pues, buscar en la crítica
aristotélica a la teoría de las Ideas ningún tipo de razón personal que pudiera
haber enfrentado a Aristóteles con Platón, sino, como el mismo Aristóteles nos
dice en la "Metafísica", la simple búsqueda de la verdad.
Aristóteles considera
que la teoría de las Ideas es imposible, ya que establece una separación entre
el mundo visible y el mundo inteligible, es decir, entre la sustancia y aquello
por lo que una sustancia es, su forma o esencia. Las Ideas, en efecto,
representan la esencia de las cosas, es decir, aquello por lo que las cosas son
lo que son. ¿Cómo es posible que aquello por lo que algo es lo que es no resida
en el objeto, sino fuera de él?
En esta crítica
aristotélica a la teoría de las Ideas se vislumbran ya los fundamentos de su
propia metafísica: ante la imposibilidad de que las Ideas expliquen
coherentemente la causa de lo real propondrá la teoría de las cuatro causas del
ser; y ante la irrealidad de las Ideas, propondrá su teoría de la sustancia. La
inconsistencia de la explicación platónica del cambio, por lo demás, le llevará
a proponer la distinción entre ser en acto y ser en potencia.
La teoría de las
cuatro causas: En el libro I de la Metafísica, luego de haber identificado el
verdadero saber con el conocimiento de las causas del ser, Aristóteles nos
presenta las cuatro causas de las que ya nos había hablado en la Física:
La primera es la
esencia, la forma propia de cada cosa, porque lo que hace que una cosa sea,
está toda entera en la noción de aquello que ella es; y la razón de ser primera
es, por tanto, una causa y un principio. La segunda es la materia, el sujeto; la
tercera el principio del movimiento; la cuarta es la causa final de las otras,
el bien, porque el bien es el fin de toda producción.(Aristóteles, Metafísica,
libro 1, 3).
Ser en acto y ser en
potencia: Para poder explicar el cambio Aristóteles necesitará recurrir no sólo
a la teoría de la sustancia, que le permite distinguir la forma de la materia, sino
además a otra estructura metafísica, la que permite distinguir dos nuevas
formas de ser: el ser en acto y el ser en potencia. A su estudio dedicará el
libro IX de la "Metafísica", (del que podéis consultar los primeros 6
capítulos en la sección "textos").
El ser no sólo se toma
en el sentido de sustancia, de cualidad, de cuantidad, sino que hay también el
ser en potencia y el ser en acto, el ser relativamente a la
acción.(Aristóteles, Metafísica, libro IX, 1).
Por ser en acto se
refiere Aristóteles a la sustancia tal como en un momento determinado se nos
presenta y la conocemos; por ser en potencia entiende el conjunto de
capacidades o posibilidades de la sustancia para llegar a ser algo distinto de
lo que actualmente es. Un niño tiene la capacidad de ser hombre: es, por lo
tanto, un niño en acto, pero un hombre en potencia. Es decir, no es un hombre,
pero puede llegar a serlo.
De alguna manera, por
lo tanto, la potencia representa una cierta forma de no-ser: no se trata de un
no-ser absoluto, sino relativo, pero que es tan real como cualquier otra
consideración que podamos hacer de la sustancia.
critica
también es importante recalcar el papel de otros filósofos como como Anaxímenes, Empédocles, Zenón de Elea, Pitágoras, entre otros los cuales también dieron su opinión acerca de donde provienen las cosas y hacia dónde van y cuál es su función.
por consiguiente ahí vemos como cada uno de estos filósofos presocráticos han admirado su alrededor, es elgrato ejemplo de lo que debemos realizar las personas en el dia de hoy pero como he perdido ese sentido critico de admirar, saber concluir o preguntar, pues por que nos hemos vuelto hombre sin bases, filsoficos o logicos las cuales servirian de mucho para que las personas fueramos criticos en vez de ser unidimensionales.
De modo que es importante y de resaltar en la fe cristiana el obispo, sacerdote o laico que se admirar por las tradiciones de la iglesia y quiere conseguir el origen de las tradiciones sin nunca olvidar la luz del espíritu santo el cual es aquel que iluminan al hombre para que pueda utilizar el don de la verdad mediante la metafísica de la rectitud.
para finalizar es importante que todo filósofo, psicólogo, bombero, lde, recluso, sacerdote, ladrón, etc. se admire y se pregunte el por qué me pasan las cosas y para donde me llevan si somos aquellos que nos preguntamos así mismo podremos alcanza el conocimiento de la verdad el cual ingresa por nuestros sentidos externos los cuales transciendes al conocimiento compuesto y es al admiraciones que damos a conocer a las demás persona, por consiguiente todo el que admirar llega a la verdad y nunca se deja engañar.
critica
Es importante saber que Anaximandro fue discípulo
de tales el cual es un filósofo, geómetras etc., del cual se tiene buenos
ideales metafísico conservados hasta el dia de hoy, unos de sus pincipales
ideales es el "Apeiron" el cual no habla de lo definido e
indefinido de los objetos que nos rodean.
también es importante recalcar el papel de otros filósofos como como Anaxímenes, Empédocles, Zenón de Elea, Pitágoras, entre otros los cuales también dieron su opinión acerca de donde provienen las cosas y hacia dónde van y cuál es su función.
por consiguiente ahí vemos como cada uno de estos filósofos presocráticos han admirado su alrededor, es elgrato ejemplo de lo que debemos realizar las personas en el dia de hoy pero como he perdido ese sentido critico de admirar, saber concluir o preguntar, pues por que nos hemos vuelto hombre sin bases, filsoficos o logicos las cuales servirian de mucho para que las personas fueramos criticos en vez de ser unidimensionales.
De modo que es importante y de resaltar en la fe cristiana el obispo, sacerdote o laico que se admirar por las tradiciones de la iglesia y quiere conseguir el origen de las tradiciones sin nunca olvidar la luz del espíritu santo el cual es aquel que iluminan al hombre para que pueda utilizar el don de la verdad mediante la metafísica de la rectitud.
para finalizar es importante que todo filósofo, psicólogo, bombero, lde, recluso, sacerdote, ladrón, etc. se admire y se pregunte el por qué me pasan las cosas y para donde me llevan si somos aquellos que nos preguntamos así mismo podremos alcanza el conocimiento de la verdad el cual ingresa por nuestros sentidos externos los cuales transciendes al conocimiento compuesto y es al admiraciones que damos a conocer a las demás persona, por consiguiente todo el que admirar llega a la verdad y nunca se deja engañar.
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